Ser sanitario implica trabajar expuesto a situaciones estrés, ya sea por la responsabilidad, la presión asistencial, las condiciones de trabajo (guardias intensas, tareas burocráticas, relaciones laborales diversas, competitividad) o la necesidad de permanente actualización de conocimientos. Pero hay un período considerado de especial vulnerabilidad: el de la formación sanitaria especializada (FSE).
En el Colegio Oficial de Médicos de Barcelona (COMB), pionero en Europa en plantearse la atención a médicos con problemas psíquicos y/o conductas adictivas que pueden interferir en su práctica profesional (creó en 1998, junto con el Departamento de Sanidad la Generalitat de Catalunya y el Servicio Catalán de la Salud, el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo-PAIME), y la Fundación Galatea, que gestiona este programa, llevan décadas analizando los problemas de los residentes de Medicina (MIR). Según la Galatea, aunque la mayoría de los MIR logran adaptarse a las exigencias, cada vez hay más evidencia de malestar durante este período. Estudios europeos sitúan la prevalencia de burnout en residentes en torno al 30,8%, llegando en algunos contextos hasta el 75%. Esta casuística puede disminuir la satisfacción laboral y empatía, así como favorecer procesos de deshumanización en el cuidado de los pacientes.
Sònia Miravet, secretaria de la Junta de la corporación y responsable del Paime y de la relación con la Galatea, ha informado a este diario de que el residente, tras años de dedicación intensa al estudio para tratar de superar con muy buenas notas el grado y el examen MIR, se enfrenta por primera vez al ejercicio de la profesión y a una realidad extremadamente compleja, que es algo que puede afrontar con estrés, ansiedad y malestar. No es fácil ejercer, de entrada, en largas jornadas laborales, con una gran carga asistencial, con mucha responsabilidad clínica, en interacción constante con el sufrimiento humano y adaptándose a la cultura y la organización sanitaria. Ha dicho que esto no es cuestión de perfiles con mayor riesgo aunque sí hay especialidades en las que las condiciones son más complejas si cabe en una etapa, en general, muy exigente: las quirúrgicas, medicina intensiva y anestesiología.
La adjudicación de plazas de formación especializada arrancará el 23 de abril , La Fundación Galatea suma a su clínica un nuevo espacio para consultas externas, Fundación Galatea a los nuevos MIR: “Cuídense y pidan ayuda” Ha apuntado Miravet que, en paralelo, el nivel de exigencia suele chocar con la vida personal del residente, un ámbito que para las nuevas generacione Aunque la mayoría de los residentes logran adaptarse a las exigencias, cada vez hay más evidencia de malestar durante este período. Off Carmen Fernández Profesión Off
Porcentajes de resoluciones de homologación favorables. Fuente: MICIU.
Distribución de homologaciones por profesión. Fuente: MICIU.
Hace la residencia en el Hospital CHIREC - Hospital Braine L'Alleud – Waterloo, a las afueras de Bruselas.
Un momento de la primera reunión de la Alianza de la Estrategia Farmacéutica. Foto: MINISTERIO DE SANIDAD
Francisco Vega Lucero, gerente de Transformación Digital de Bidafarma, e Isabel Santos, directora corporativa de marketing de Hefame. Foto: MAURICIO SKRYCKY